Hace tiempo (no tanto en realidad, pero el valor del tiempo siempre aumenta el grado de nostalgia) que una canción no se quedaba pegaba en mi cabeza, con su energía, su eco y las emociones enredadas al momento de escucharla/saltarla/gritarla/cantarla. Esta vez, Man In The Box cumple esa función, me teletransporta a una época adolescente donde las emociones se incrementaban y todo se vivía más intensamente, sobretodo el rock, aún más el grunge, de sobre-manera.
En el Festival Maquinaria de este año, Alice in Chains me devolvió ese suspiro que se fué con "la madurez", si bien Duval intentó hacer lo suyo, Staley continuaría siendo irremplazable, y Cantrell fue el toque de magia que traía de regreso esa era donde todo combinaba mejor con camisas de franela y zapatillas converses con hoyos.
"soy el hombre en la caja, enterrado en mi mierda, ¿no puedes venir y salvarme?, salvarme. ¡¡¡ALIMENTA MIS OJOOS, ¿PUEDES COSERLOS Y CERRARLOS? JESUCRISTO!!!

Fue una jornada memorable. Asi como para toda una generacion los ochenta representan su alma mater, para nosotros, los 90 son nuestra patria. Nada mejor que escuchar a Alice in Chains, Faith No More y Cornell (junto a Alain Johannes) en un mismo dia.
ResponderEliminarDurante mucho tiempo tendre grabada la imagen del atardecer -proyectada inocentemente en la pantalla gigante- mientras sonaba Nutshell. Creo que todos extrañamos a Layne y su voz insuperable, pero afortunadamente Cantrell sigue en pie.