Hace dos días sonaba Radiohead. Sonaba distinto a otras veces. Sonaba su último disco. Sonaban recuerdos del primer concierto de ellos en Santiago de Chile. Y hace dos días precisamente yo afirmaba, ante un grupo de amigas, que el último es el disco más alegre, más espiritual, más sereno de ese grupo. Un disco que transmite mucha serenidad.
La pitu, me dijo que depende del cómo uno esté interiormente el cómo se siente la música. La verdad es que sí. Seguramente Thom Yorke seguirá siendo un maniático depresivo, y Radiohead seguirá siendo el grupo blanco y negro y gris y venas y sangre, que marcará a muchos adolescentes cuando comienzan a buscarse. No por nada tanta espiritualidad en el In a Rainbows, termina con un tema como VIDEOTAPE; como si quisiera recordarme que -ante cualquier duda- la tristeza existe. Quizás no se ha ido. Quizás está aguardando sabiamente, para volver a gobernar-nos.
Hace unos días... dos, precisamente... estaba con ellas, mis amigas, escuchando estas canciones, recordando ciertas voces, queriendo dejar en el olvido los recuerdos con sabor a grunge. (sonrío) Sí, hace dos días escuchaba las mismas "porquerías", esas que me hicieron lo que soy, las que me hacen vivir como vivo.
Soy feliz así. Escuchando Radiohead de vez en cuando. Escuchando-me.


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