sábado, 18 de junio de 2011

Esquivando charcos…

DSC00362…¿Cómo decía el cuentito de la lluvia en la estación de metro? Algo así como me di cuenta que dejé de ser niña cuando en lugar de pisar los charcos comencé a esquivarlos. Algo de eso sucedió hoy, claro que con cierta torpeza porque me mojé igual, y una vez pisada el agua da lo mismo cuánto más me moje. Lo peor son los paraguas, incontrolables, molestosos, entorpecedores.  La mejor parte es cuando todos arrancan y la ciudad queda abandonada un rato, vacía, limpiándose de nosotros mismos.

Ahora, los días de lluvia son para mirar por la ventana, ver películas tapados hasta la nariz y comiendo chocolates, o para escuchar a Beth Gibbons si el instinto fuera querer morir de nostalgia un rato.

*Fotografía bandejón central Alameda, Metro Moneda.

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