lunes, 6 de diciembre de 2010

Cretino..

Por alguna u otra razón (estupida quizás), estoy aquí, despidiendo la oportunidad de verlos en vivo, lo que me habría gustado compartir con quienes sintieron alguna vez que el grunge era parte importante de su vida.
Patina Cretina. ja! todo depende de mi (i know i know). Bueno, no por nada dejo uno de esos temas que se transformaron en himno para toda una generación...


antes de ayer
me hace querer quedarme
lo que dijeron era real
me hace querer robar
viviendo abajo de una casa

creo que estoy viviendo soy un raton
todo lo que tengo es tiempo
no tengo significado tengo rima
toma tiempo con una mano herida
porque le gustaria sanar
toma tiempo con una mano herida
porque creo que me gusta robar

soy la mitad del hombre que solia ser
esto siento como el amanecer
se decolora al gris

soy la mitad del hombre que solia ser
esto siento como el amanecer
se decolora al gris

sintiendome sin inspiracion
creo que voy a empezar un incendio
todos corren
bobby tiene un arma
creo que sos algo ordenada
despues ella me dice que soy un cretino
los amigos no significan nada
creo que todo depende de mi

lunes, 29 de noviembre de 2010

summeeeertime time time....

 El setlist pasaba de Pearl Jam a Kuervos del Sur y luego se saltaba a Chris Cornell (en todas sus variedades). De pronto llega Janis , sólo para definir que el rock se sigue imponiendo en estos días agenos, días del tiempo (...time time time).

Suena Janis Joplin, álgida y dolorosa canta summertime y, es inevitable, a medida que avanza la canciòn se retrocede el tiempo: 
Summertime tiene un sabor a rebeldía incontenida, a sonrisas disfrazadas, a tragos en excesos y drogas que te elevan -para no hundirte-. Hace unos 8 años, durante el mes de septiembre u ctubre tal vez (recordando las fotografías con las cajas de vino), me veo sentada en una cama escuchando esta misma canción; la habitación oscura dejaba entrar una tenue luz desde el patio donde estaba él -y los demás-. Sí, en ese patio estaba él, ese hombre que años después se transformaría en el hombre de mi vida; tan lejos y tan cerca, esa vez, la primera vez que lo vi compartir su boca con la de otra.

 Janis... es extraño que su encanto recaiga en lo natural, cuando su caracteristica sonrisa es causada por la heroina.. Sólo aparecen las sonrisas cuando su cuerpo desnudo se tapa con collares. Son sonrisas coquetas, llenas de complicidades develadas a un solo hombre (que misterio).

SUMMERTIME-JANIS JOPLIN

Verano,
Chico, tu vida es fácil.
Los peces, los peces saltan,
Y el algodón, señor,
el algodón está alto, señor tan alto.
Tu papá es rico.

Y tu madá es tan guapa, nene,
Esta tan bonita ahora.
Calla, nene, nene, nene, nene ahora,
No, no, no, no, no, no, no,
No llores. ¡No llores!

Una mañana de estas,

Vas a levantarte, levantarte cantando,
Vas a desplegar tus alas, chico,
Y coger, coger y elevarte hacia el cielo.
Señor, el cielo.

Pero hasta que llegue esa mañana

Cariño, n-n-nada va ha hacerte daño ahora,
No llores-llores.

sábado, 6 de noviembre de 2010

El Tornasol de tus Palabras

Guardé tus últimas palabras en el mismo baúl donde descansaban las demás. Me di cuenta del tornasol que habían formado todas esas letras. Claro, los colores y las intensidades habían cambiado, como cambian todas las cosas, a partir de la luz. (El día en que cerré ese baúl por última vez, estaba muy nublado, la niebla se tragaba con ganas los rayos del sol. De mi sol. De tu sol.)

Comuna de San Felipe (V Regiòn, interior)

 






Desde la ventana del bus, destino a Valparaíso, despidiendome de San Felipe, solo observo:
  • Señoras sentadas en el umbral de la puerta de calle, con la bolsa de pan en la mano, bebiéndose la sombra de un gran árbol que se acicala con el viento juguetón.
  • Una carreta arrastrada por caballos se detiene en la esquina de una calle a la orden del semáforo.
  • La línea del tren intercepta sin cuidado la avenida principal; la Alameda, como le dicen por allá.
  • Hay casas de adobe descascarándose por el sol impetuoso, y casonas coloniales que abren paso a grandes Fundos.
  • Un arriero sobre su yegua, levantando polvo en un camino desierto al costado de la línea férrea.
  • El cerro descansa al lado, al ladito, al alcance de mi mano.
  • Las pequeñas casas de campesinos se pierden entre hectáreas de parronales, sembradíos y cosechas.
  • Un silencio respetuoso en la gente, en los hombres de manos curtidas por la tierra.
  • Finalmente, al ingresar y al salir de San Felipe, nos recibe una pequeña comuna llamada Panquehue, de una sola calle, donde desfilan una al lado de la otra las instituciones publicas; carabineros, municipalidad, registro civil, bomberos, Liceo, la Iglesia, y luego casitas y casonas, unas mas frágiles que otras, pero todas bajo la sombra del camino de árboles que bordea la calle.
  • Los sauces jalados por el viento, se ven más llorones que nunca. Y las animitas plagadas de claveles, parecieran rendirle culto a la vida y la alegría.

martes, 2 de noviembre de 2010

Encomienda...

Cada insulto suyo, ella lo acompañaba de una necesidad de perdón. Él le deseaba toda la infelicidad posible; deseos que se tornaban injustos, pero insistentemente tocaban su puerta día a día, y a veces -dependiendo del clima- hora tras hora. Y ella solía mirar por el ojo espía que atravesaba su puerta, observando esa encomienda desde Stgo. pensando -con una carga de tristeza heredada-, que jamás daría una firma de recibo conforme, para esa encomienda. Si bien, no se habían equivocado de dirección, ella sentía que no era la destinataria apropiada...

domingo, 31 de octubre de 2010

Rock Carnaza 2010, Valparaiso



Anoche: noche especial: Valparaiso bajo las estrellas, deslumbrando con sus melodías, con sus trovadores, con sus nostálgicos faroles. Adoré estas canciones, aunque la nostalgia me destrozara el corazón, trizandome el cuerpo, despedazando poquito a poquito una piel magullada por el frío (un agradable frío). Habían canciones que nunca escuché, y otras que siempre me supe, sin embargo todas sonaron como si fuera la primera vez...

lunes, 18 de octubre de 2010

Hace dos días: Radiohead y Yo

Hace dos días sonaba Radiohead. Sonaba distinto a otras veces. Sonaba su último disco. Sonaban recuerdos del primer concierto de ellos en Santiago de Chile. Y hace dos días precisamente yo afirmaba, ante un grupo de amigas, que el último es el disco más alegre, más espiritual, más sereno de ese grupo. Un disco que transmite mucha serenidad.  
La pitu, me dijo que depende del cómo uno esté interiormente el cómo se siente la música. La verdad es que sí. Seguramente Thom Yorke seguirá siendo un maniático depresivo, y Radiohead seguirá siendo el grupo blanco y negro y gris y venas y sangre, que marcará a muchos adolescentes cuando comienzan a buscarse. No por nada tanta espiritualidad en el In a Rainbows, termina con un tema como VIDEOTAPE; como si quisiera recordarme que -ante cualquier duda- la tristeza existe. Quizás no se ha ido. Quizás está aguardando sabiamente, para volver a gobernar-nos.
Hace unos días... dos, precisamente... estaba con ellas, mis amigas, escuchando estas canciones, recordando ciertas voces, queriendo dejar en el olvido los recuerdos con sabor a grunge. (sonrío) Sí, hace dos días escuchaba las mismas "porquerías", esas que me hicieron lo que soy, las que me hacen vivir como vivo. 
Soy feliz así. Escuchando Radiohead de vez en cuando. Escuchando-me.


domingo, 10 de octubre de 2010

Anacrónicos (sin tiempo-espacio)

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Me encanta esta fotografía. Me encanta mi chaleco y tu bufanda. Me encanta que estemos chascones como si recién nos hubiéramos levantado de la cama. Me encanta el juego que haces con tu postura de hombre serio, con un bigote desordenado e impreciso. Me encanta que seamos dos seres anacrónicos que se encuentran en el tiempo exacto para disfrutar un vida juntos (una vida, de las tantas que nos quedan por vivir).

Te Amo. Espero que, a pesar de las diferencias, nunca dejes de sentir que te amo, y que todo lo que hago/pienso es para hacerte feliz.

Extraño Aldachildo

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Extraño el camino de tierra arriba de un bus que pasará sólo 3 veces en el día; y las casas aisladas por kilómetros que guardan en sus patios a ovejas y vacas en lugar de perros; y el silencio espontáneo que se traga a todos; y el cementerio tan lleno de colores que simula guardar vida antes de muerte; y su iglesia, sí, sobretodo extraño esa iglesia que guarda un color natural gastado, y cuya torre es posible divisar desde cualquier parte del pueblito. Incluso extraño la voz –el tono cantadito- del hombre que nos tomó esta foto en la entrada de la iglesia, diciendo algo así como “no se na´yo cómo se usa esta cosa”, sin embargo la fotografía me parece perfecta en su sencillez.

Me gustaría regresar a esa isla (Lemuy), quedándome en Puqueldón y desde allí volver a recorrerlo todo, sin temerle a las horas.

Sin duda, Lemuy es la isla que guarda toda la esencia chilota, reservando la magia de la isla grande.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Puedo quedarme?

Esta es una de esas canciones que se escuchan (se entienden, se sienten) pensando en otra persona. Y siento que es una suerte, que en esta oportunidad, tenga a alguien en quien pensar cuando la escucho.

Ray Lamontagne - Can I Stay

¿Puedo quedarme aquí contigo hasta la mañana?
Estoy tan lejos de casa
Y me siento un poco drogado
¿Puedo quedarme aquí hasta la mañana?
No hay nada que quiera más que despertar en tu piso
Recuéstate conmigo con tu vestido mas fino
Llena mi corazón con cada caricia
Entre tus felices besos, susurra
cariño, ¿es esto amor?


Entonces, ¿Puedo quedarme aquí contigo hasta que el día se rompa?
Hay algo que debes saber
No tengo ningún lugar donde ir
Así que puedo quedarme contigo hasta que el día se rompa
Que feliz me haría ver tu cara cuando me despierte
Así que recuéstate conmigo con tu vestido mas fino
Llena mi corazón con cada caricia
Entre tus felices besos, susurra
cariño, ¿es esto amor?


Entonces, ¿Puedo quedarme aquí contigo hasta que se haga la noche?
Caí triste en el interior y necesito un lugar para esconderme
Entonces, ¿Puedo quedarme, aquí contigo mientras pasa la noche?
He caído tan triste, es verdad, ahora no quieres llevarme a tu cuarto?
Así que recuéstate conmigo con tu vestido mas fino
Llena mi corazón con cada caricia
Entre tus felices besos, susurra
cariño, ¿es esto amor?
Susúrrame, ¿es esto amor?

Más que un susurro en mi viaje

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Accidentalmente llegué a Ray Lamontagne. La verdad es que buscaba algo más de Jeff Buckley o Ben Harper, para tener disponible en el mp4 cuando me toque viajar de Santiago a Viña y de Viña a Santiago. Sin embargo, este accidente me ofreció una mejor opción; y me refiero a “mejor” en el sentido de tener la oportunidad de ampliar el referente musical de mi agrado.

No es casual, creo, que Lamontagne me haya encantado inicialmente con un cover de la canción “Crazy”, porque es precisamente en esa canción, y en su forma de interpretarla, donde saca a relucir esa voz sutil y rasposa que lo caracterizará en el disco “Till the sun turns black” (2006). Una voz temerosa, que se entonará bajo el alero de una guitarra casi a punta de susurros. Es precisamente esa timidez la que me encandilará entre los paisajes solitarios y rurales, entre una que otra nube extraviada en un cielo de azul profundo, en el ritmo constante de un camino que deja atrás el tiempo oculto en las horas.

La timidez de un viajero que teme alzar la voz en lugares nuevos y que, sin embargo dice lo que siente creando un blues entre las cuerdas de la guitarra y sus dedos.

¿viajero? :Así, con camisa a cuadros y la guitarra al hombro. Quizás lo imagino como viajero porque es muy cómodo acompañarme de él cuando soy yo quien viaja, y viajar me gusta tanto como dejar pasar las horas contemplando…

jueves, 16 de septiembre de 2010

Cine: La Buena Vida – Andrés Wood

 

aficheRecuerdo esos paseos por los pasillos del Blockbuster, dubitativos, buscando la sección de cinearte, deteniéndonos con buen animo frente a la colección de las películas de Woody Allen, y topándonos de vez en cuando con el cine nacional. Es así, como varias veces –tú o yo- tomamos esta película sin decidirnos bien si llevarla o no, y luego devolviéndola a su lugar, algo inseguros. Varias veces preguntaste ¿por qué no la llevas?; la verdad no me tincaba, el tráiler me parecía vacío de sentido, inconexo. Sin embargo, durante esas noches de desvelo temprano, me topé con la sección del cine chileno en el canal nacional, y le di una oportunidad a esta película: La Buena Vida.

La película por lo general, da muestra de ciertos “recursos” (terapéuticamente hablando) existentes en cada persona para enfrentar la vida que le tocó vivir. No es una obra maestra, pero me gustaría tener presente una parte de las 3 historias que ahí se relatan: un hombre sin dinero, un cementerio que cobra el arriendo de la tumba del padre, un préstamo que no llega a tiempo, el mismo hombre reconstruyendo los huesos de su padre (o de otros) que fueron a parar a la fosa común, para la tranquilidad propia y la de su madre.

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Fue una grata experiencia. La vida entre el humor y el drama. Los hombres, sosteniéndose de lo que tienen al alcance, y si no lo tienen, lo inventan.

“Sólo tengo papel y tinta…” (Teresa Wilms Montt)

Biografía de TERESA WILMS MONTT disponible en MemoriaChilena

 

Esta película, fue un sutil y agrio encuentro con el cine chileno. Hay una hermosa fotografía y la música es perfecta. Es la historia de una mujer anacrónica, fuera de época, condenada por ser mujer, por ser hermosa, por ser poeta, por vivir, por amar. Finalmente es ella quien decide terminar con su vida, escribiendo sus ultimas palabras luego de ingerir un frasco de pastillas: morir, luego de haber sentido y no ser nada. Me gustó sobretodo la intensidad de las palabras que acompañaron (persiguieron) cada uno de sus días y noches, y sin duda me desgarró la injusticia de la vida, de su vida.

 

“Amo lo que nunca fue creado,
Aquello que dejó Dios tras los telones del mundo…”

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[FRAGMENTOS DE: DIARIO II – 1915]

En esta época, el año pasado estaba yo en Iquique. Podré decir que ha sido el tiempo en que he gozado de mayor libertad. Fue una época simpática y desgraciada.
Vivíamos en un hotel de mala muerte, pero el mejor del puerto, rodeado de toda clase de hombres, extranjeros y chilenos, comerciantes, médicos, periodistas, literatos, poetas, etcétera. Una vie de boheme, más o menos.
La noche era para charlar, el día para dormir, la tarde para escribir.
Yo era la única del sexo femenino en aquellas reuniones y así era demasiado consentida, pues todo me lo celebraban. Yo abusaba del licor, de los cigarrillos, del éter, etc, etc. También me gustaba ideas anarquistas y hablaba con el mayor desparpajo de la religión (en contra), y participaba de las ideas de la masonería. Escribía para los diarios, daba conciertos. Mis visitas eran a los hospitales, a las imprentas, acompañada de una tropa de médicos pijes y de pijes sin oficio, que me adulaban por las nubes.
Entré de lleno a esa vida que no conocía y que me era interesantísima.
Adquirí gustos poco correctos pero agradables y para ser una mujer poco vulgar, con una aureola novelesca. Todo el mundo me quería.
Nuestras noches eran alegres y sentimentales, se declamaba y se tocaba la guitarra.
Se hablaba de Azorín, de Sócrates, de Rouge de Lisle, de Baudelaire, etc, y en esos temas, llegaba el día, y el sueño.
El poeta Silva (Víctor DomingoSilva), que era el sobresaliente en nuestras reuniones, me hacía versos delicados y pasionales, yo los recitaba después, con todo mi arte para emocionarlo.
Es cierto, mi temporada (tres años en el Norte) constituyó una gran experiencia... Alí aprendí a vivir la verdadera vida. Conocí lo que es para las mujeres de mi clase un misterio, la verdadera miseria material y moral; los corazones y las pasiones bajas, mezquinas y grandes, los vicios... Y todo lo que conoce un hombre. Mi alma salió pura de la prueba, pero asqueada y con un fondo de amargura eterna.
Mi opinión sobre las mujeres es tristísima y muchas veces me avergüenzo de ser mujer... Sin ser malas, lo aparentan, son débiles, orgullosas, profundamente estúpidas y vanas. ¡Son animales de costumbre!
Los hombres, son malos de veras, viciosos, insensibles y egoístas. Son incapaces de un sentimiento delicado, que no sea para ellos mismos; pero son superiores... Cuando los veo elegantísimos, irreprochables, diviso a través de su indumentaria al mono, a la bestia carnívora, hambrienta y lujuriosa.

Sábado, 13 Nov. (1915)

Mi padre (Guillermo Wilms Brieba) manda advertir que si salgo de este convento no cuente con nada de lo que él me da para vivir: se me dan todas las facilidades, para que yo, desesperada, cometa una incorrección y me vaya contigo, Jean!
No quiero que mi amado, que mi ídolo, me desprecie; renuncio a él! Y hago el sacrificio de quedarme en este convento para probarle que mi amor es inmenso y puro, y que yo deseo, ser amada y estimada como una mujer de bien.
Y a estos inhumanos cobardes sin entrañas los aplastaré con mi conducta. Han querido hacer de mí una pervertida y se encontraron con que puedo darles lección de nobleza. Renunciar a Jean me costará la vida; lo siento porque él está adherido a mí como mi propio corazón, pero quiero que él no sufra una desilusión de la mujer que ha querido y que ha imaginado superior!...
Creo en Dios y creo en ti, Jean. Sé que ambos comprenderán mi conducta y mi sacrificio.

Miércoles 12 (enero 1916)

Mon Jean, idole de ma vie!
Aquí están tus cartas extendidas bajo la caricia de mis ojos. Las estoy bebiendo una por una, saboreando en ellas tu cariño. El único cariño que tengo en la vida!...
Te prometo mucho amor y una abnegación a jamais!

Sábado 15 (enero 1916)

He dormido mal, muchas pesadillas y sobresaltos. Los zancudos, músicos infatigables, me hicieron su auditorio durante seis horas.
Los ingleses, franceses, rusos, austríacos, serbios, italianos, etc, etc, han librado una sangrienta batalla en el fuerte de Vichoffits, y a mí me ha tocado una bala con tan mala suerte que me tiene frita.
Tengo hambre. Con profunda pena, mis ojos miran el lánguido desayuno, natación de moscas, y no me atrevo a mandar al estómago, lo que ha sido baño de tan poco aseadas doncellas.
Las galletas parecen suelas de botas militares, menos mal me las como; pero a la mantequilla no me le atrevo; creo que no tendré la resistencia como un cañón de escopeta.
El anisette murió hace ya días, e hizo su tumba en la ambarina ánfora de Paul, y en la menos ambarina de Tejita.
El cognac marca "Tigre" saca las uñas ferozmente y deja huellas. Las reverendas religiosas tienen buen ojo (sobre todo para estas cosas) y pueden hacer comentarios poco chic.
Miro al espejo mi cara de gato flaco de pelo romano (pintado horroroso), y me da furia de verme tan fea. Los ojos ya no tienen brillo; sus dos globos azules empañados, donde se conoce el abandono en que viven. Cansados de mirar lo mismoy de llorar., guardan la apariencia de una ruina lastimosa. Mis ojos no tienen luz propia; necesitan como la Tierra de la luz del sol, los rayos de los ojos tuyos; ojos de oro animadores que les dan vida y calor.

Miércoles 26 (Enero, 1916)

¿Qué he hecho hoy? Nada, nada y nada. No he pensado en Vicente ni en mis hijas; he estado embrutecida, tendida sobre la cama, mirando el techo, con la mente vacía...
Me vengo a charlar con mi confidente creyendo despertar la imaginación pero en vano. No puedo desarrollar una idea y mi estado físico es el de un animal rendido de caminar.
Un diario me impuso de mi madre, que está muy enferma. Esta noticia no me ha inmutado, como si se tratara de una extraña. Estoy perdiendo un poco el corazón y la sensibilidad.
No tengo sueño pero me voy a la cama; antes destaparé mi última botella de cognac para dormir siquiera.
Vida imbécil de animal degenerada, infame! ¡Me está perdiendo todas mis energías, aquí toda mi alma! Vamos emborrachándonos hasta adquirir otro vicio, y después morir.

Viernes 28. Enero (1916)

Las mujeres somos vehementes, y por eso inconstantes.
El hombre es mil veces mejor organizado; ellos esperan... Cuando un ser femenino desea una cosa vive, agoniza, muere por conseguirla! Y en su cabeza no hay otro pensamiento. Cuando lo consiguen vienen casi inmediatamente el hastío y el desencanto! Nosotras somos locas insaciables de ideales, y uno tras otro, sin descanso ni tregua hasta que la vejez pone término al fuego de la imaginación y de la fantasía...

Sábado 29. Enero 1916

La mañana está preciosa. Su frescura ha calmado mis nervios, quebrados por el insomnio.
Fui al jardín cuando el sol comenzaba a bostezar para levantarse: estaba todavía el suelo brillante con las perlas del rocío que había llorado la noche. Recogí un ramito de flores olorosas y después de dar unas cuantas vueltas, acariciando los gatos que dormían tendidos por allí, me volví a mi celda para rezar y escribir. Y aquí estoy.
Recién se levantan las monjas a su tarea: las oigo afanarse en el corredor y en la cocina, ágiles, rebosantes de vida y de la santa tranquilidad que les da Dios.
Anoche no pude cerrar los ojos; estuve nerviosísima, triste, con deseos de arrancarme al corredor para respirar aire puro. Prendí la vela a las dos de la madrugada y me puse a leer medicina hasta las cuatro y cuarto, hora en que bajé al jardín a medio vestir. Como de costumbre, mis pensamientos de anoche eran para Vicho. La hora, mi soledad, el estado de mi espíritu, hacían que lo recordase intensamente con ese delirio que me toma a veces, y me deja extenuada. Su retrato que está siempre bajo mi almohada cuando me retiro a la cama, fue anoche mi confidente. Hablé con él como si pudiera oírme, le dije las más suaves ternezas, los términos más agitadores que brotaban de mi corazón
Mi pasión es fatal e indomable. Inútiles son las secretas luchas de mi espíritu por dominarla. Ella triunfa de mí y me hace sentir su mordedura con toda la fuerza que ha adquirido en mi propio corazón.
Soy una pobre mujer débil e incapaz. No quiero pensar en él y me convenzo de que el no querer mío es querer más, y me desespero de mi impotencia para vencerme.

Viernes 3 de marzo (1916)

El recuerdo de mi Jean no me deja un instante, lo llevo dentro de mi alma como el ser espiritual de ella misma. Lo amo mucho, profunda, inmensamente, pero en mí algo ha muerto... Una cuerda se ha roto, una fibra se ha trizado.
Rezo y espero en Dios, pero nada para la tierra; mucho, mucho para el más allá y...
¡Mis hijas! Mis purísimas criaturas de las cuales son tan indignas y despiadada madre. ellas que llevan la savia de mi ser, algo o todo de mi corazón! Las recuerdo, pero en mí hay algo más poderoso que la poderosa voz del amor materno, el amor a Jean! Imploro al cielo su bendición de ellas, y para mi la muerte si mi deshonra ha de hacerlas desgraciadas. En esta noche apacible y dulcemente triste, me parece que mis ruegos llegan más intensos y fervorosos a Dios. Llevan todo el dolor de mi miseria, y la cariñosa esperanza del perdón!

Marzo, 17. 1916.

Gustavo:
Si Ud. de acuerdo con mi familia y la suya, y sin que pueda originarles más tarde remordimientos de conciencia, estiman que mi deber es hacerme pasar por loca, teniendo mis facultades mentales mejores que nunca, no tendréinconveniente en pedir un certificado a uno de los tantos médicos de orates que llegan a este monasterio.
Aun más, y por infinito amor a mis hijas, si cree Ud. que con mi vida puede salvar su reputación, y con ella el nombre que heredarán, aquí la tiene a su disposición y con todo gusto
Thérese

Marzo 26. Domingo

No puedo estampar en mis páginas lo que siento.
Ayer me alejé de ellas por estar bajo la influencia de sedantes.
Hoy mi cabeza está bien pero mi alma ha desaparecido. En su sitio queda una piedra venenosa de reptíl ávido de venganza, un gusano vil que no puede más que arrastrarse.
El amor de mis hijas que debía enaltecerme, me hace descender hasta el más inmundo precipicio.
Me voy para no volver jamás. Iré donde no pueda perseguirme el dolor y desengaño de mi Vicente. Jamás pensé, ni en el delirio inmenso de mi dolor, que nuestro amor tendría un fin así. Mi pluma tiembla en la mano de rubor, mi corazón llora con el llanto de un criminal cobarde ante el patíbulo. No sé de mi existencia más que por un profundo sentimiento de hastío. ¡Sí, me voy. Ya no espero nada! Seré un autómata, seré una miserable ruina ambulante, seré una maldición viva.

Enero 6, 1918. Ellis Island. New York.

Llegué a New York. Fui tomada prisionera en el vapor. Cuatro detectives estuvieron guardándome. No me dejaron desembarcar y me encerraron con llave en el camarote... por graves sospechas de espionaje al servicio alemán.
Estupefacta, apenas me lo puedo explicar.
El día 4, a causa de la primera letra de mi apellido, fui la última en desfilar ante la prsencia de un empleado que acompañado detectives y oficiales revisaba los pasaportes.
Al leer mi nombre el representante de la autoridad yanki me miró de la cabeza a los pies, y sin hacerme pregunta alguna, ordenó en voz alta a un subalterno que me acompañara en calidad de detenida.

Madrid (enero 1920)

¡Me muero! Al decirlo no experimento emoción alguna, por el contrario, me inclino curiosamente a contemplar el hecho como si se tratase de un desconocido.
Si tuviera la capacidad de estudiar el fenómeno, podría asegurar que es mi conciencia la que ha desaparecido debilitando mis sensaciones corporales, hasta hacerme creer que el cuerpo sólo vive por recuerdo.
No hay médico en el mundo que diagnostique mi mal; histeria, dicen unos, otros hiperestesia. Palabras, palabras, ellas abundan en la ciencia.
Al escribir estas páginas una fuerza sobrenatural me ordena que imprima en ellas un nombre. ¡No, no lo diré, me da miedo!
Cuando aparece este nombre en mi círculo nebulosos, se levantan mis manos con lentitud profética y fulguran bajo la noche con estremecimientos sagrados.
¿Me muero estando ya muerta, o será mi vida muerte eterna...?

Madrid

Extraño mal que me roe, sin herir el cuerpo va cavando subterráneos en el interior con garras imperceptibles y suave.
¡Me muero!

París

Quiero reposar en la tierra solamente envuelta en una sábana o si es posible en un pedazo de tierra de la fosa común...
Dejo a mis hijas Elisa y Sylvia todas mis buenas intenciones, es lo único que poseo y mi único tesoro.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Gatos y Blues

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A veces jugamos a ser gatos. Gatos regalones y ronroneantes, suaves-sedosos, peludos y obesos, de ojos redondos, bigotes largos, y cabeza ancha con orejas cortas, como los gatos persas. Pero también tenemos algo de esos gatos de tejados, gatos sigilosos, desconfiados, seductores y vagos, ocupando esta ultima característica como un verdadero “don”. Y ese juego nos pone un nombre; yo gato, tú gato, nosotros gatoneamos. Es entonces cuando me pregunto el origen de todo este ritual de encuentros llenos de complicidad. ¿Desde cuándo somos gatos?. Según tú, yo siempre fui uno de ellos, y mi cara en una fotografía sería tu prueba más evidente, y según yo, eres tú quien diseñó la ternura en un juego de palabras y gestos que busca concebir y/o describir esta forma tan única que tenemos para amarnos. La verdad es que me encanta todo eso, aunque sea tu mejor excusa para hacerme enojar, reir y sonreir. Y claramente el blues es totalmente gatonesco, sobretodo si se disfruta a tu lado :)

Canción: La Gata (El Cruce)

Su alma es libre de instintos salvajes,
a veces es muy niña otras se cree grande
desaparece en la noche
solo ella sabe cuando volver
y cuando vuelve ilumina todo
ella sabe cómo hacerse querer…

Su pelo es negro como sus penas
Sus labios gruesos a hablar se niegan
No tiene miedo a caminar sola
O a usar sus botas si es que hay que pelear
Pero prefiere forzar las instancias
Su único miedo es volverse a enamorar

Eres como una gata sobre el tejado
que aun no sabe dónde ir      
vive la vida como que no hay mañana  
pero no te vayas a arrepentir

No juegues con fuego ni te quemes sola     
no siempre la vida gira en torno a ti                 
a veces la magia de juego se encuentra en saber elegir…